sábado, marzo 27, 2010

Luna

SILENCIO el exceder sin luna la de perfección la espejo al frente pedir cómo
(Juan Carlos Ramiro Quiroga, Bolivia, 1962)

domingo, febrero 21, 2010

en construcción...

El odio hacia abajo: frustación, egoísmo e ignorancia en tiempos de crisis.

QUE SE VAYAN TODOS Por Santiago O’Donnell Tea Party. Que se vayan todos. Es la manera más fácil de entender este movimiento nuevo que barre las praderas de Estados Unidos, el Tea Party Movement. Hay crisis, la gente está enojada. Un diario todavía poderoso, el New York Times, tiene la ocurrencia de reproducir una encuesta. Uno de cada cuatro norteamericanos tiene una opinión favorable del movimiento Tea Party. Uno de cada tres opina bien de los demócratas y uno de cada dos, de los republicanos. Buena idea la del Times. Impacto inmediato. Ahora que la jauría de la cadena Fox los corre por derecha, los diarios tradicionales tienen que estar atentos a las movidas populistas. Pero en términos de capital político, el movimiento Tea Party no representa nada. La frase “tea party” en Estados Unidos es sinónimo de “rebelión fiscal”, pero nadie ha dejado de pagar sus impuestos. Los adherentes al movimiento dicen que están cansados de pagar y que quieren pagar menos, pero no dicen que no van a pagar más. No tienen líderes orgánicos, no tienen programa, no tienen estructura, ni siquiera salen a cacerolear. Desnudan la debilidad de los partidos políticos pero no se ofrecen como alternativa. Su actividad se limita a expresiones en foros de Internet y protestas públicas que se hacen en los feriados patrios (ver foto) y el día de cierre para las declaraciones de impuestos en los distintos estados. Su filosofía es algo inconsistente: quieren bajar la deuda pública pagando menos. Lo que se ignora no puede hacer mal: en otra encuesta, el 80 por ciento de los adherentes al movimiento dijeron no saber que el paquete de estímulo de Obama les había bajado los impuestos al 90 por ciento de los estadounidenses. Esas noticias no salen mucho en la Fox, la cadena que promueve descaradamente cada convocatoria de su movimiento. Tienen, sí, referentes que se valen de la frase y del movimiento para hacer campaña en contra del gobierno. Hablan sencillo, critican a la burocracia de Washington y se quejan todo el tiempo de lo que gasta Obama. Como el melli D’Angeli, acusan al gobierno de ser un enchastre. La más importante es Sarah Palin, la candidata republicana a la vicepresidencia en la última elección. Esa que contestó, cuando le preguntaron por los desafíos de la política exterior: “Tenemos a Rusia... ahí cerca...”, y no pudo agregar nada más. Tea Party. Suena bien. La frase se refiere al acto fundacional de los Estados Unidos, el equivalente al Cabildo del 25 de Mayo. En 1773, los patriotas de Boston, cansados de pagar impuestos, se suben a un barco y vacían al mar un cargamento de té. Y Boston fue una fiesta, y vino la Guerra de la Independencia, y los padres fundadores plantaron bandera y escribieron la Constitución y Yankee doodle dandy. ¡Viva la patria! Tea Party para poner al negro ése en su lugar. No es casualidad que el perfil del adherente medio sea blanco, pobre, poco educado, libertario o conservador. Las crisis económicas sacan a relucir el costado xenófobo y racista de las sociedades. Encima Estados Unidos viene de elegir a su primer presidente negro. Si uno está cansado de verlo sonriendo por televisión, si le molestan los diseños africanos de la primera dama, si está harto de todas esas películas que salieron ahora con un negro haciendo de héroe, si está convencido de que los negros son todos chorros y por eso llenan las cárceles, y si encima lo echaron de su trabajo por la crisis pero imagina que fue por no pertenecer a una minoría protegida, entonces no puede decir “saquemos a patadas de la Casa Blanca a ese negro de mierda.” Lo podrían acusar de racista. Entonces dice “Tea Party” y se entiende igual. Los negros no estuvieron en el Tea Party de Boston porque estaban en el sur cosechando tabaco y algodón para sus amos. Y nadie le hizo un Tea Party a Bush por llevar el déficit a cifras astronómicas ni por darles un megarrescate a los banqueros de Wall Street. En la Tea Party versión 2010, los negros vendrían a ser los sacos de té que el movimiento quiere tirar por la borda. Porque no es sólo Obama. Obama es la consecuencia de 20 años de Acción Afirmativa que el padre del populismo norteamericano, Ronald Reagan, tuvo a bien abolir en los ’80: las cuotas para las minorías en los empleos, el traslado forzoso de chicos negros pobres a las escuelas de blancos ricos, los fiscales federales enviados a Alabama para dificultar los linchamientos de los seguidores de Martin Luther King, los programas para obligar a los blancos a compartir con los negros el asiento del colectivo. Todo ese gasto en programas estatales para igualar las cosas, y ahora hay un negro en la Casa Blanca que sigue gastando los impuestos que todos tienen que pagar. Y encima rescata a los banqueros y a los dueños de las automotrices y ahora pide otro dineral para reformar el sistema de salud. Tea Party. Kill the bill. La derecha no tiene muy buenas razones para oponerse a una legislación que bajaría la cuota de las prepagas y extendería la cobertura a más de veinte millones de personas que hoy no la tienen. Salvo que no es momento para grandes gastos porque hay crisis y la gente no quiere pagar más impuestos. Entonces se valen del movimiento para eludir el debate de ideas y gritan “Kill the Bill”, maten la ley de Obama, en los sitios web y las protestas del movimiento. Los legisladores demócratas se asustan. Se vienen las elecciones y no quieren ser víctimas del Tea Party. Bill sigue vivo, esperando el voto del Senado, demócratas y republicanos saben que es la gran batalla política del gobierno de Obama y que muy bien podría definir las próximas presidenciales. Por ahora los demócratas tendrían número si consiguieran ponerse de acuerdo, pero despues de las legislativas del 2011 el porotaje podría cambiar. Tea Party. No gasten más. En el imaginario popular estadounidense son los demócratas los que gastan y los republicanos los que ahorran. Pero no es tan así. Al principio sí, pero ya no. Primero vino el “New Deal” del demócrata Franklin Roosevelt y sus recetas keynesianas para salir de la Gran Depresión. Después llegó Hoover, el fiscalista republicano, para llenar de agujeros al Estado de bienestar. Más tarde Lyndon Johnson y todo el empuje al movimiento de derechos civiles y sociales de los negros. Después Nixon para decir basta. Todo cambió con la llegada los populistas de derecha y los demócratas autoproclamados “fiscalmente responsables”. Ahí se dio vuelta la tortilla. Primero vino la “Reagan Revolution” de los republicanos, que disparó el déficit con recortes de impuestos para las empresas y mucho gasto militar. Después llegó el ajuste del demócrata Clinton, que llegó al déficit cero desmembrando el programa espacial, encogiendo al Departamento de Estado y congelando la planta de empleados públicos. Después, con la “cultural revolution” de George W. Bush, volvió el déficit record con descuentos impositivos para los ricos, “vouchers” para escuelas, escudo antimisiles y guerra global. Después llegó Obama con su discurso de demócrata fiscalmente responsable, pero también de Gran Transformador. Dice que va a terminar con el déficit en cinco o diez años, pero no dice cómo lo va a hacer y cada mes anuncia un nuevo paquetazo. Primero los rescates para salir de la crisis, después la reforma de salud, ahora quiere reconvertir la economía a energía limpia y ayudar a las Pymes. Todos objetivos atendibles, pero caros. Y la gente está asustada. Y algunos no le perdonan que sea negro. Y no le creen que va a cuidar el mango y que no va a subir los impuestos. Ya no les creen ni a los demócratas ni a los republicanos. Entonces se juntan y gritan ¡Basta! ¡Tea Party! ¡Viva la patria! ¡Kill the bill! Como expresión política no quiere decir mucho, pero sirve para el desahogo. Y para apretar al Congreso para que no siga gastando. No porque piensen que el gasto estatal originó la crisis, sino porque piensan que no es la solución. Sobre todo gritan ¡Tea Party! para complicarle la vida al negro Obama, que necesita dólares y leyes para hacer política. Que no haga nada, le gritan, que se vaya, que se vayan todos. Tea Party hasta que lleguen tiempos mejores. sodonnell@pagina12.com.ar Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-140722-2010-02-21.html

en construcción

lunes, noviembre 23, 2009

viernes, agosto 04, 2006

J. L. Borges

CADA PERSONA QUE PASA EN NUESTRA VIDA ES UNICA. SIEMPRE DEJA UN POCO DE SI Y SE LLEVA UN POCO DE NOSOTROS. HABRA LOS QUE SE LLEVARAN MUCHO, PERO NO HABRA DE LOS QUE NO NOS DEJARAN NADA. ESTA ES LA MAYOR RESPONSABILIDAD DE NUESTRA VIDA Y LA PRUEBA EVIDENTE DE QUE DOS PERSONAS NO SE ENCUENTRAN POR CASUALIDAD.

sábado, julio 22, 2006

Cosas Raras I . Por Oscar Guisoni. Dice Musil“La condición del arte es la embriaguez. Excitación sexual, concupiscencia, fiesta, rivalidad, movimiento extremo – tales son sus causas… Este sentimiento impulsa al individuo a imponerse a las cosas...”No pensaba en ello mientras martillaba esa tarde sobre el muro. No registraba el sonido del vacío detrás de si. Es difícil congelar su imagen en el tiempo. No tiene tiempo que congelar. Está ahí sentado, hace mucho calor.“Hay que aprender a ver” dice Musil. “He aquí el adiestramiento primordial para la espiritualidad; no reaccionar instantáneamente a los estímulos, sino llegar a dominar los instintos inhibitorios, aisladores.”Pero el martilleador está enojado. Ha reaccionado.“Toda vulgaridad obedece a la incapacidad para ofrecer resistencia a un estímulo”. Suena fácil, pero no lo es. El martilleador tiene mucha bronca.Él no ha leído los Diarios de Robert Musil. Ni siquiera sabe quién es ni le interesa. Y si alguien se lo nombrara se quedaría mirándolo como quién ha logrado mentar al más famoso sin que su interlocutor se entere de qué va la cosa. Si el martilleador fuera más sólido, le diría que esa es una de las preguntas difíciles del Trivial. “¿Quién es Robert Musil?” O “¿En qué país nació el escritor Robert Musil?”. Pero el martilleador no juega tampoco al Trivial.Su mayor ejercicio intelectual lo realiza en la playa, durante el verano, cuando rellena el crucigrama que viene en el periódico. A veces se levanta y le pregunta a su mujer “Lago más alto del mundo, en Sudamérica, Bolivia”. “Ocho letras”.Pero su mujer tampoco sabe y al final termina rellenando el casillero gracias a que acierta con las palabras transversales. “Titi Caca!” “¡¿Cómo no lo supe antes?! Más fácil… Titi Caca”. Pero hoy el está enojado y de nada de eso se acuerda.Dice Musil que el arte de Leonardo Da Vinci era “natural y racional al mismo tiempo”. Nuestro hombre no lo es. A veces actúa con cierta naturalidad y otra vez se muestra racional, pero en ningún momento logra congeniar las dos virtudes y mucho menos profundizarlas. Nuestro hombre está en la calle, donde todo sucede. Estamos regresando a la Edad Media. Todo sucede, una vez más, en la calle.Nuestro personaje ha adquirido habilidades, no posee casi atributos y suele reír muy poco. Es parte de su condición de ciudadano contemporáneo. De hombre de la calle, digamos. Ríe con la televisión, algunas noches. Muy poco lo hace con su mujer, mucho menos con sus hijos. Con sus hijos ríe una vez al mes.Es más fácil que nuestro hombre compre un número de la lotería. Y eso que nunca leyó a Borges, por lo cual no sabe que la lotería… ay ay ay… la lotería…Dice Musil: “Todos los números reales pueden ser representados mediante puntos sobre el eje de las abscisas”. Y el martilleador dice “¿Ah si? No lo sabía. ¡Qué importante! Jamás lo hubiera pensado.” Y se queda pensando… “Todos los números… qué loco! Ja ja. ¡En el eje de las abscisas!”Toda es reflexión le hace olvidar por un momento su furia. Ya no tiene tantas ganas de pegarle al jefe. Lo ve como a un enano. Un escombro más. Como los que él hace todos los días, dale que te pego con el martillo. Un pedacito de ladrillo que cae roto al lado de su antiguo vecino. Ya no es un casa, su vida ha perdido sentido. Ya no es un muro. Es sólo un pedacito de ladrillo. Nuestro hombre ha dominado los instintos inhibitorios. Siente la embriaguez del arte, hasta está un poquito excitado, siente la concupiscencia cerca, la fiesta… Nuestro hombre se acerca a Musil. O a lo que Musil dice, que no es lo mismo.Dice Musil: “Libre voluntad (par excellence) = poder emprender algo”.Y el martilleador siente que él emprende algo. Cada mañana. Por eso tiene bronca. Porque él emprende y emprende y sin embargo cada día se le presenta una realidad igual a la que abandonó el día anterior y él tiene que volver a emprender y no comprender por qué el muro se repite y regresa y nunca hay otra cosa que hacer que no sea emprender la destrucción de un muro nuevo. Está cansado nuestro hombre. No siente que poder emprender algo lo impregne de libre voluntad.La última vez que se sintió libre fue… “¿cuándo fue?”Cuenta Musil “Hace cuatro semanas vi reírse a un caballo aquí. Fue en Vialle Della Regina. Se trataba de un pequeño, elegante y joven caballo de coche de punto. Estaba atado a un muro”.El mozo le hacía cosquillas al caballo. El caballo se moría de la risa. Nadie rompía el muro.Todo eso nuestro hombre no lo sabe.

martes, julio 18, 2006

A oscuras

Noche de San juan. Edward Robert Hughes ( Londres, 1851- St Albans ,1914) Pintor simbolista británico.
En Valencia se festeja la noche de San Juan, la noche del 23 de junio. Esta fiesta es una noche de ritual y buenos deseos donde la tradición manda mojarse los pies a la orilla del mar para que se cumplan los deseos. En la playa se concentran junto al fuego de las muchas hogueras para saltarlas y cumplir así la magia de los deseos más íntimos. Reunidos a la orilla del mar alrededor del fuego de la hoguera...

miércoles, julio 12, 2006

Así no!

Una "ola de calor" irrumpe por estos días a España procedente de la región del Sahara, en el cercano continente africano. Se presentan generalmente al final de la Primavera y en pleno Verano. Este trajo polvo de "arena" que enturbian el ambiente. En Madrid se sintió más sumado a la contaminación.

En la Playa la Malvarrosa de Valencia la gente copo las playas, los mostrici salieron a refrescarse a ver si ligaban algo. Los haz visto?

Chapita se quedo en casa mirando desde el balcón la línea 32 de bus que pasaba por la puerta de su casa camino a la playa ..."están todos re quemados" !!

martes, julio 04, 2006

Divergencias

Colectivos ciudadanos como "Jo no t´espere" ("yo no te espero"), han promovido una campaña de apostasía, una palabra que se usa cuando uno quiere dejar claro que ya no quiere tener más nada que ver con la Iglesia. Otro grupo "Laïcitat en acció" ("Laicidad en acción") quería cuentas claras ya que el encuentro fue costeado con fondos públicos que rondan los 30 millones de euros. Demasiada plata para el V Encuentro Mundial de las Familias católicas en Valencia.

lunes, julio 03, 2006

domingo, junio 25, 2006

Historia de este grupo de monstruitos


Esta es la historia de los mostrici, un grupo de monstruitos que se encontraron en una mesita de luz sin saber por qué. Primero la aventura y luego el destino les fue uniendo. Se fueron sumando hasta convertirse en un grupo comunitario. ¿Quiénes somos? La idea original comenzó con Chap, así la bautizaron tiempo atrás afectos cercanos, cuando escucho la llamada a comienzos del 2004 del otro lado del océano atlántico. Rumbo a Europa adoptó nuevamente ese apodo porque en las circunstancias en las que recobró la conciencia estaba rodeada de las miradas penetrantes de niños gitanos, que como juguete nuevo todos querían tener. Y así fue que con nueva conciencia, ¡nueva vida…! ahora estaba rodeada de los Alpes italianos. Una mezcla explosiva y energías desconocidas se empezarían a cruzar en la historia de Chap y de su nuevo grupo, que fueron armando poco a poco una visión particular del mundo. Chap, el Intelectual y Verdoso cruzaron la frontera francesa y llegaron a Valencia, España. Tarde como en tiempos de los antiguos viajeros cuando ya cerradas las puertas amuralladas de la ciudad los dejaban a la luz de la luna esperando el día siguiente. Se unieron luego Bichito, el Bocón, Francés Noel, el Guerrero, y la última adquisición del grupo, un curioso Salvaje de las Pampas acompañado de una sugestiva Serpiente. Este personaje es el último hasta el momento que ingresó al grupo. Porque ellos nunca saben cuando ingresará, como por arte de magia, otro integrante.
Sin embargo, algo sucedió al interior del grupo que poco a poco se fue diseminando sin perder la lealtad que los une como un hombre de mil caras pero con el mismo espíritu. Esa energía se quedó en la cima mirando las estrellas y la cara más bonita de la luna junto a los dioses, de vez en cuando baja y nos relata que hay del otro lado y otras tantas su recorrido  en forma de invenciones enredadas, la caja de los deseos, merecidas lecturas y extravagantes miradas sin perder la pincelada de inclasificables visiones poéticas.
En la primavera del 2010, una vez más, Chap volvió a cruzar las grandes aguas. En un sueño eterno con su compañero de aventuras y desventuras. Ahora en tierra latinoamerica, bajo cielo porteño.

sábado, junio 24, 2006

El Equipo fundador


el comprado. Apareció en Torino, como Chap, entre rastros antiguos y hortalizas, comprado por 0,50 de euro a un marroquí en medio de una manifestación en la que los inmigrantes reclamaban por una ley que los proteja.  
el intelectual funcionaría a partir de ese momento con su crítica mordaz, un corte punzante allí donde no te lo esperas.
el mudo. Verdoso, feo, en su sueño eterno intentaba comprender que rol le tocaría en este grupo, pese a que siempre quería seguir el camino recto. En sus sueños, como apariciones de viñetas salidas de un comic, le advertían que perderse no siempre significaba no encontrar el camino.
bocon. Apareció en una obra en construcción, de las tantas que están esparcidas como regalos por toda Valencia, como si su oficio fuese siempre el trabajo, con pico y pala en mano se levantaba como vocero al frente de cualquier manifestación y reivindicación laboral, de género, de minorías y mayorías.
frances noel. Fue encontrado en una parada de autobús, más precisamente en Champagne, Francia. En una burbuja de frío y rocío matinal.
bichito. Lo hallaron en una casa de campo, frente a una huerta de tomates, berenjenas y plantaciones de naranjos. A la sombra de unos pinos para que el sol español no marchite su picardía.
guerrero. Atrincherado en una peatonal de una callejuela valenciana, rodeado de palmeras y resguardado de los rayos de sol que lo mantenían en las sombras.
pampa. Estaba en el borde de una vidriera de un estanco de tabaco, como a punto de caerse.