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domingo, septiembre 18, 2011
sábado, junio 19, 2010
Del amor
DEL AMOR
Todo lo escrito aquí es añejamiento,
de suerte que en mí estaba escondido
y hoy lo saco a la luz. Digo solemnemente:
el amor es una planta que si la cultivo
se seca;
es convivir sin compromiso,
no tiene futuro, es de ya a ya,
son gustos compartidos, actos y es sabido
que la belleza no va con la figura.
Podría seguir con más lindezas
pero se me atraviesa esta verdad de Perogrullo:
todos necesitamos amar y ser amados.
Mas quisiera un final algo florido
ya que el amor es poesía.
Para esto adhiero a una sabiduría antiquísima
y suspiro:
las abejas no saben por qué van a las flores
y las flores no saben por qué atraen a las abejas.
Leónidas Escudero 1920-2020
miércoles, junio 16, 2010
Libros!
Todos los libros del mundo no te dan felicidad pero te conducen en secreto hacia ti mismo. Allí encuentras todo lo que necesitas, el sol, las estrellas y la luna pues la luz que tú buscas habita en ti mismo. La sabiduría que buscaste en las librerías reluce en cada página y ahora es tuya.
Herman Hesse
Herman Hesse
miércoles, mayo 12, 2010
ARTE NUEVO DE HACER POEMAS
Me despierto temprano para hacer ejercicios.
media hora para el dolor al cuello, para evitar
la molesta rotación del brazo. Me preparo
el desayuno y cojo al azar un libro. Miento.
Ayer leí con mis alumnos “Musée des Meaux arts”
y comentamos el Icaro de Brueghel. Con una
cucharita doy vueltas al café y abro una página
cualquiera: “tuya es la imagen disciplinaria
que me refrena del agradable error, de las garras
del turbulento desorden”. El maestro era James.
Auden visitó su tumba en la primavera
del cuarentaiuno. Probablemente los alemanes
habían bombardeado Biminghan, y se limitó
a dejarle unas violetas. (El poema lo escribiría
después). Me gusta la serenidad de Auden.
La severa inflexión que impone a su desorden,
el asomo de error que nunca falla. Siempre
lo supe, viejo Auden, sólo quien se sabe presa
del desorden se exige disciplina. Esta mañana
he hecho media hora de ejercicios, he tomado
el desayuno y leído estos versos de Lope ( a
quien Auden con toda seguridad desconocía):
“porque a vezes lo que es contra lo justo
por la misma razón deleyta el gusto”.
(Eduardo Chirinos, Perú, 1960)
media hora para el dolor al cuello, para evitar
la molesta rotación del brazo. Me preparo
el desayuno y cojo al azar un libro. Miento.
Ayer leí con mis alumnos “Musée des Meaux arts”
y comentamos el Icaro de Brueghel. Con una
cucharita doy vueltas al café y abro una página
cualquiera: “tuya es la imagen disciplinaria
que me refrena del agradable error, de las garras
del turbulento desorden”. El maestro era James.
Auden visitó su tumba en la primavera
del cuarentaiuno. Probablemente los alemanes
habían bombardeado Biminghan, y se limitó
a dejarle unas violetas. (El poema lo escribiría
después). Me gusta la serenidad de Auden.
La severa inflexión que impone a su desorden,
el asomo de error que nunca falla. Siempre
lo supe, viejo Auden, sólo quien se sabe presa
del desorden se exige disciplina. Esta mañana
he hecho media hora de ejercicios, he tomado
el desayuno y leído estos versos de Lope ( a
quien Auden con toda seguridad desconocía):
“porque a vezes lo que es contra lo justo
por la misma razón deleyta el gusto”.
(Eduardo Chirinos, Perú, 1960)
MI CABEZA ESTA EN OTRA PARTE
LITERALMENTE:
fuera del camino.
Como el herido
convaleciente que
no puede ser
llevado en hombro.
Monsieur Guillotin
inventó una máquina
para separar
la cabeza del cuerpo.
(La cabeza cortada contempla las cosas tal como son; el Presente puro, sin ningún significado, sin arriba ni abajo, sin simetrías, sin figuras sin desesperación.)
Rápida y eficaz. Como el racionalismo.
(Damarias Calderon, Cuba, 1967.)
martes, abril 20, 2010
EL FUEGO DE LOS SIGNIFICADOS
La muerte se alojó muy cerca del oído, aleteando, y fue imposible evitar que su áspero soplo encendiera de una forma precipitada el fuego de los significados, oscureciera el aceite de las lámparas alterara el orden de lo que debía de nombrar. Como si un ángel en el momento de su aparición equivocara su mensaje. Pero esa fue su forma definitiva, la única posibilidad que tuvo el tiempo de hacerse visible.
(Ramón Cote Baraibar, Colombia, 1963)
sábado, marzo 27, 2010
Luna
SILENCIO el exceder sin luna la de perfección la espejo al frente pedir cómo
(Juan Carlos Ramiro Quiroga, Bolivia, 1962)
lunes, noviembre 23, 2009
domingo, junio 25, 2006
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